baile

fuimos llevados tras una muerte segura por ambulancias cósmicas

domingo, 14 de julio de 2013

14 de Julio del 63 (Un paro cardíaco)

Estaba triste porque mi ex novia se había comportado como una imbécil, me había gritado en frente de un montón de conocidos, cuando bajo mi punto de vista eso era totalmente innecesario: deberíamos tener sexo amistoso y las cosas no estarían tan turbulentas en su cabeza.
Se comporta como una quinceañera con el período,
y me mira enojada, me odia, me tiene rencor y me insulta cuando está borracha.
No hay piedad en los corazones.

Decía que estaba triste porque mi ex se había comportado como una imbécil y por eso decidí ir al mismo bar que siempre voy: Epicentro se llama. Debes conocerlo Alejandra, cuando estés por acá te llevaré: un montón de metaleros físicamente feos, borrachos bailando música de los 80's, un montón de punks drogados buscando pleito, un montón de adolescentes de familia adinerada que escapan buscando alguna aventura prohibida.... y ahí estaba ella: una mujer que ya no se veía como una joven, con el cabello corto pintado de rubio y unos enormes ojos verde claro... mirándome. A mí, que la mirada de una mujer me vuelve loco y ansioso.
Me acerqué, le hablé... y terminamos escandalizando a todo el mundo en el bar.

Pero ya te dije yo que no puedo querer a nadie y nadie puede quererme, y tienes razón al decir que es porque soy muy egoísta, incluso conmigo mismo; es lo más sincero que una mujer me ha dicho en mucho tiempo.
No tengo excusas, y no se me ocurre algún argumento que contradiga lo que me dices, de hecho lo acepto, es la cruz con la que debo cargar: ese egoísmo perpetuo que no me dejará nunca avanzar realmente, que no me permite ser libre y gritar. Ese egoísmo que en realidad es un miedo encubierto.

Tengo miedo de todo y me comporto como un niño.
Pensaba que lo que necesitaba era sexo, pero no... no era eso.
Pensaba que necesitaba que me quieran, pero no... no necesito eso.
No sé qué necesito, sólo me revuelco todos los días en mis caprichos como un cerdo se revuelca en el lodo y sus propios deshechos, y siento que voy a explotar.

Yo sé que moriré en cualquier momento y que pare cuando me alcance la muerte, no habré logrado nada con mi vida. Pero quiero que la muerte me encuentre feliz: después de haber comido, bebido y follado en exceso.

Nadie me quiere y yo no quiero a nadie, y quiero que la muerte me encuentre así.

No hay comentarios:

Publicar un comentario