baile

fuimos llevados tras una muerte segura por ambulancias cósmicas

sábado, 20 de julio de 2013

elveintedejuliomurioconpuntosfinales

Tu máquina de escribir ya no desviste faldas largas
A ti te gustan las cosas fáciles, te gustan todas las mujeres que huelan suave entre las piernas, porque tu máquina de escribir ya no desviste faldas largas, ya no puede con el peso de las polleras, está cansada y mientras más liviana sea la dificultad de tu conquista mejor, porque solo te gustan los comerciales nuevos, de las nuevas marcas que salieron de temporada en la tv.


Alejandra ya no quiere más conquistas, Alejandra no sé si es uno de los tantos heridos de la guerra de los latidos que ha perdido en el ideal comunista del sentir, que ni Marx ni Engels ni el mismo Mao podrían comprender con sus pulsaciones ni aunque las escucharan, solo Beethoven con su sordera podría tocar en su quinta sinfonía.  Alejandra, ya no sabe cómo llamarse a sí misma ni como marcar el numero en el teléfono, ni si han dejado mensajes en el contestador, Alejandra esta hambrienta, hambrienta de ser y no puede serlo.

miércoles, 17 de julio de 2013

17 de Julio del 63

Nadie me advirtió sobre la adultez. Nadie me dijo que sería así.
Un día yo era un adolescente feliz, lleno de sueños en esta ciudad con olor a gasolina; y de pronto me vi rodeado de responsabilidades y expectativas que todo el mundo tiene sobre mí.
Yo sólo quiero estar todo el día en la cama, con una botella de vino, un montón de porros y una chica como tú... pero lo que ellos quieren de mí es que me convierta en un adulto más, un adulto capaz de generar dinero y cumplir con responsabilidades; un adulto más sufriendo de úlceras en el estómago y esperando cumplir los 50 años para tener impotencia sexual. Eso es lo que ellos esperan de mí.

domingo, 14 de julio de 2013

14 de Julio del 63 (Un paro cardíaco)

Estaba triste porque mi ex novia se había comportado como una imbécil, me había gritado en frente de un montón de conocidos, cuando bajo mi punto de vista eso era totalmente innecesario: deberíamos tener sexo amistoso y las cosas no estarían tan turbulentas en su cabeza.
Se comporta como una quinceañera con el período,
y me mira enojada, me odia, me tiene rencor y me insulta cuando está borracha.
No hay piedad en los corazones.

Decía que estaba triste porque mi ex se había comportado como una imbécil y por eso decidí ir al mismo bar que siempre voy: Epicentro se llama. Debes conocerlo Alejandra, cuando estés por acá te llevaré: un montón de metaleros físicamente feos, borrachos bailando música de los 80's, un montón de punks drogados buscando pleito, un montón de adolescentes de familia adinerada que escapan buscando alguna aventura prohibida.... y ahí estaba ella: una mujer que ya no se veía como una joven, con el cabello corto pintado de rubio y unos enormes ojos verde claro... mirándome. A mí, que la mirada de una mujer me vuelve loco y ansioso.
Me acerqué, le hablé... y terminamos escandalizando a todo el mundo en el bar.

Pero ya te dije yo que no puedo querer a nadie y nadie puede quererme, y tienes razón al decir que es porque soy muy egoísta, incluso conmigo mismo; es lo más sincero que una mujer me ha dicho en mucho tiempo.
No tengo excusas, y no se me ocurre algún argumento que contradiga lo que me dices, de hecho lo acepto, es la cruz con la que debo cargar: ese egoísmo perpetuo que no me dejará nunca avanzar realmente, que no me permite ser libre y gritar. Ese egoísmo que en realidad es un miedo encubierto.

Tengo miedo de todo y me comporto como un niño.
Pensaba que lo que necesitaba era sexo, pero no... no era eso.
Pensaba que necesitaba que me quieran, pero no... no necesito eso.
No sé qué necesito, sólo me revuelco todos los días en mis caprichos como un cerdo se revuelca en el lodo y sus propios deshechos, y siento que voy a explotar.

Yo sé que moriré en cualquier momento y que pare cuando me alcance la muerte, no habré logrado nada con mi vida. Pero quiero que la muerte me encuentre feliz: después de haber comido, bebido y follado en exceso.

Nadie me quiere y yo no quiero a nadie, y quiero que la muerte me encuentre así.

domingo, 7 de julio de 2013

El sentir también se llama sanguijuela

Él me ha estado buscando cuando estaba dura pero no lograba penetrarme, no encontraba mi pueril mente aunque intentaba estar en ella, el sentir era mi sanguijuela, quería chupar toda mi sangre hasta que no quede ni una gota, pero no lo iba a dejar.
D a mí ya no me interesa salir con él, me ha traído muchos problemas, me trajo por ejemplo, esta llaga aquí en la garganta y me cuesta pasar la saliva aunque ignoro por completo el dolor cuando consumo y yo también para mi mal gusto he dejado de consumir, llevo como un mes en abstinencia de THC y aproximadamente dos semanas de químicos y mi cuerpo se siente enfermamente saludable, me duele porque obviamente me tengo que cruzar con la muy puta sanguijuela todos los días, me chupa, me consume y luego me deja como yo hacía con las drogas, solo que esta me deja mal, dolida y horriblemente viva.
Quisiera despejar mi mente por más de dos horas de algo que no sea una pesadilla pero me es imposible, mi vida son unas heces enormes que no pasan tras jalar la palanca, y sigo intentando hasta que el agua rebalsa, ya no sé cómo escapar, sin drogas no existe la flecha como tú dices que dice “salida” al final de la película en el cine y ya quiero que acabe esta romanticona que avanza y avanza tras la pantalla de mis ojos, estoy enamorada, enfermamente enamorada y esto no es un pañuelo desechable, me jode estar tan enferma y no me puedo bajar la fiebre, maldita fiebre de primavera, dulce embustera, la maldita primavera que queda de un sueño erótico, sí.

Quisiera tenerte D para pensar que puedo salir de este hueco, quisiera que no crecieras como yo, porque yo aunque use tacones no crezco ni un poquito, y los años avanzan y la gente cambia y yo solo envejezco y la gente se ríe de mí, porque ando todo el tiempo verde y todos ya se han caído del árbol, nunca piso suelo, aunque este demasiado dura, aunque este bajo el mismo hoyo, yo espero y nadie se queda, todos se van, incluso tú con tus putas y luego acercas la cabeza para ver si aún estoy ahí abajo te quedas conversando un ratito y luego sigues, de vez en cuando vienes, ya diferente mientras pasan los años y yo veo cómo te conviertes, como retrocedes y luego vuelves a avanzar solo no te olvides tu máquina de escribir.

7 de Julio del 63

Alejandra,

tengo 23 años, pero me siento como si tuviera 1000.

Mis huesos los siento frágiles, mis músculos cansados y adoloridos y mi corazón se agita todo el tiempo.
He nacido por el culo de mi madre y ese es un estigma que nunca se alejará de mí.

La vida es una mierda, sobre todo cuando sientes que perteneces a alguien. Yo siento que pertenezco al mundo entero y esa es una condena aún peor que el amor no correspondido.

Soy esclavo de las expectativas del resto sobre mí y por eso he decidido abandonar las drogas, y sin drogas ya no existe refugio, ya no existe calma, ya no existe nada; solo rutina y más rutina.

Moretones.
¿Por qué?
si las personas son solo estaciones de tránsito, paradas de autobús, el diario del día anterior que ya no vale la pena leer, nada más.
Las personas son desechables. Todos somos desechables para el otro. Es así.

Después de haberme arrancado de los brazos de todas las personas a las que he amado he decidido entregarme a esta falsa primavera, a este anuncio comercial de ropa sintética eterno, a esta visita al centro comercial que nunca acaba, a esta película en 3D llena de colores, perfección estética, personajes hermosos pero nada más allá de eso.

He decidido entregarme a mis fantasías y no dejarme tocar por la realidad, porque la realidad es dolorosa, la realidad es dientes amarillos, la realidad es tener que cagar en el retrete todas las mañanas antes de ir al trabajo y encontrarme con los rostros cansados de mis 'colegas' (¡cuánto odio esa palabra!). Estoy seguro que ellos están hartos de mí y hartos de su propia vida, de su rutina.

Así que más bien alégrate... tienes una razón para sufrir, una razón para sentir. SENTIR.
Una razón para vivir la intensidad de un nuevo comienzo y de un final más. Una razón para entregarte a la primavera. La verdadera primavera, en la que el dolor es el precio que se debe pagar en la entrada.

A mí me han arrancado todo eso, ¡incluso me arrancaron las ganas y el talento de escribir!
Los muy desgraciados me han confinado a unirme a su tumba.

Me debes ese baile.
Me debes la primavera, la verdadera primavera.

lunes, 1 de julio de 2013

A mi D

He dejado que los gatos sueñen por mi por estos días, he dibujado con letras mis últimos intentos de despegarme de un amor suicida.

Ya no quiero vivir con este sentimiento que mata, decidí probar drogas duras por última vez (según yo) tras pisar la líneas peatonales que cruzan  la av.Tacna con Quilca, un ultimo pinchazo para adormecer dolores dije.

Mientras tanto círculos viciosos convertían la pista en un subterráneo tras pupilas dilatadas, la vida nunca fue fácil para mi, aunque mis gatos soñaran que lo fueran. Veía transcurrir letreros que decía agonizantes : cuida tu vida cui....da....la.... y yo no se a donde se fue mi vida, si se escapo en tantas canciones de música parasitaria, porque ya no había nada que cuidar, mis sueños estaban arañados y orinados por gatos callejeros, gatos negros, blancos y grises, gordos, de ojos purulentos, amargos, tristes y tierna mente jodidos.

He dejado que el me golpee fuerte contra la pared por última vez, en sus ataques de ira sin razón, tratando de comprender como es que he transformado una persona en un mounstro, como algo que controlaba tanto se escapo de mis dedos de una manera tan frágil, con tanto sentimiento de culpa por haberlo matado, por haber destruido lo único que consideraba cercano a mi, lo único que permití que estuviese cercano a mi.

Ahora tengo este subterráneo  que cruza la calle hecho por mis alucinaciones encriptadas, tengo una aguja en el corazón palpitante de veneno que yo misma he provocado y se va, se disuelve con las últimas gotas de narcóticos que hay en mis venas, es difícil describir este mundo que he creado, esta burbuja escapatoria, se que no ha de durar mucho, que mis piernas ya no danzan furiosas para correr tras sus pasos, extraño las lágrimas de amor desinteresado, extraño sus labios puros, sin flema ni congestión nasal, extraño amar sin ser dañada, sin tener moretones en los brazos.

Creo D que esta no se si es una auténtica llamada de suicidio un lunes por la tarde, solo sé que las ambulancias cósmicas han venido por mi para llevarme y te debo un baile, un baile, un baile.